
Octavio me lanzó un "torito"...me habló de seres ontológicamente insuficientes y me mandó a platicar con Aristófanes en los Diálogos de Platón.
Nunca me he distinguido por mi vena filosófica, tendiendo en realidad a ser pragmática y amante de la cultura chatarra pop (Ahora entienden por qué a veces es insoportable la levedad de ser yo).
Sin embargo una debe ir con la mente abierta y actitud positiva ante la vida y me decidí a investigar y platicar con el sr. Aristófanes.
A reserva de que Octavio me regrese al "buen camino de la razón", efectivamente somos seres ontológicamente insuficientes... estamos en la búsqueda de la mejora continua de nuestro ser y, agregaría, de nuestro entorno.
Ahora, ya sosteniendo un "diálogo" con Aristófanes, él habla de que somos seres incompletos, que solíamos tener los dos sexos y los dioses nos dividieron -literalmente nos partieron en dos- por nuestro orgullo.
Y desde entonces hemos estado en la búsqueda del amor verdadero que es cuando encontramos a nuestra otra mitad.
Abro un paréntesis porque Aristófanes menciona que el amor ideal es entre dos hombres, ideal con la cual -y no por cuestiones de moral, ni mucho menos- no quiero estar de acuerdo porque a las mujeres nos deja muy mal paradas y también sin esperanza alguna. Cierro el paréntesis.
Regreso al tema del amor verdadero. Escribiré por incisos...una vez más lo pragmático me aflora, es más fácil escribir por incisos que hilar ideas...lo siento Shakespeare y Cervantes!

a) De acuerdo a algunas teorías metafísicas, nuestra media naranja no necesariamente habita el mismo entorno que nosotros. Puede ser que nuestra "alma gemela" sea un anciano en Singapur o un bebé en Australia. Mal asunto el nuestro.
b) En nuestra cultura de lo desechable es cada vez más difícil encontrar y mantener el amor verdadero porque nos han hecho creer que el amor verdadero sólo lo podemos encontrar con personas perfectas: de preferencia blanc@s, de buena figura, buena posición económica, exitosos, mundanos,con ambiciones, red de contactos infinita y con savoir-faire...lo que reduce nuestro universo al 0.0000001%, sin contar con que nosotr@s tampoco somos "peras en dulce" entonces las leyes de mercado juegan en contra nuestra (un tema del cual me gustaría escribir posteriormente)
c) De acuerdo a las tendencias mundiales, cada vez más la gente prefiere el éxito y la comodidad a involucrarse con alguien y sufrir las penurias de la convivencia. Dios, ¡tenemos un serio problema!
Y podría seguir escribiendo más y más eventos, sin embargo, a lo que quiero llegar es a la conclusión de la triste contradicción que vivimos...queremos amor, pero que sea fácil, bonito y sin problemas; queremos éxito en la conquista, pero sin cansarnos tanto...queremos amor, y lo queremos AHORA, cuando no ponemos un gramo de nuestra parta para bajar el estándar de requerimientos o subir nuestra lista de cualidades o simplemente, dejándonos llevar y permitirnos equivocarnos y no encontrar a la perfección ante el mundo, sino ante mí.
¿Cómo queremos la mejora continua si nuestro cuerpo y mente no se mueven con la misma velocidad que nuestras exigencias?
Octavio, no lo sé....te agradezco el masaje cerebral. ![]()

